miércoles, 28 de mayo de 2014

“No paré de temblar”

El jugador sensación de la colectividad es Diego Schwartzman, pero nadie se pregunta, ¿Cómo vivió el partido contra Roger Federer su mamá? ¡Stampa si! Silvana Daiez habló en exclusiva con nosotros y contó los nervios que tenía en el trascendental partido de Roland Garros. Además, habló sobre los esfuerzos del Peque y de su hijo dijo: “Es una gran persona. Estoy orgullosa de él”.

¿Cómo viviste el partido decisivo con Federer? ¿Creías que lo podía ganar y dar la gran sorpresa?
La verdad que no puedo creer lo que Diegui, Moshinito como le digo yo, jugó. Pensé que le podría hacer un buen partido como viene jugando pero no se sí tanto, jaja. Si no le sacaban esa pelota que la dio mala era 5-4 y cambiaba la cosa.
¿Estabas nerviosa? ¿Dónde lo viste?
En mi casa con Natu y Riky. Íbamos a ir de Andrés, pero terminó tan rápido el otro partido que no llegamos. Estaba muy nerviosa, la verdad no paraba de temblar, pero tal vez por el partido que veía que estaba haciendo, si no tal vez no temblaba, jaja. Ahí me dije, ¿Y si le saca un set? ¿Qué pasaría?
¿Cómo lo viste a tu hijo? Jugó un enorme partido. ¿Cuando le pinchó la pelota a Federer? ¿Qué dijiste?
¡No lo podía creer! Me di cuenta que este Peke es un grande de verdad, desfachatado, jaja. Sólo lo respetó en los cambios de lado. La verdad que disfruté mucho del partido.
¿Cuando entró al court se te vinieron a la cabeza los momentos más duros? Por todo lo que tuvieron que pasar...
Y si, muchos momentos. Pero verlo ahí la verdad es un sueño hecho realidad. Él se proyectaba de chiquito en llegar ahí y jugar Roland Garros.
¿Cuáles fueron los momentos más jodidos, más que nada para vos como madre?
Lo más duro es verlo tan poco. Sólo tiene 21 años. Es muy chico y desde hace mucho que viaja y está muy poco en casa. Cuando gana está todo bien, pero cuando no lo hace es muy duro no poder abrazarlo o darle un beso. Te preguntas, ¿Será feliz?
¿Se lo extraña mucho?
¡Mucho! Pero no queda otra que acostumbrarte. Yo al principio me ponía su última remera para sentir su olorcito, jaja, así parecía que estaba más cerca.
¿Si lo tuvieses en frente tuyo ahora que le dirías?
Que es un orgullo lo que siento por lo buena persona que es ante todo. Que revolucionó a todos acá y que por algo será. Que valió la pena todo lo que hicimos desde tan chiquito, los frutos están llegando. Y que siempre va a ser el Moshinito de la mamá, jaja. Natu estaba viendo el partido en su cama y yo le decía “¿Te das cuenta que tu hermano es el que está ahí jugando con Federer?”. Igual te digo, no hay uno que no lo quiera como persona. Es muy humilde y buen amigo.

Por Jonathan Steingard.

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