martes, 26 de noviembre de 2013

Celestenía que dar

Este domingo el escenario de Pilar fue testigo de la coronación del mejor equipo del Sub-23. Hebraica Celeste derrotó a Scholem por 2 a 1 y de esta manera finalizó invicto, con solo 6 tantos en contra, jugando muy buen futbol y gritando lo que hasta el domingo no querían decir: ¡Dale campeón!

Si bien el partido era un escalón accesible para llegar al festejo, había que jugarlo. Y si bien los festejos ya estaban preparados, había que ganar. Hebraica Celeste arrancó jugando un buen fútbol e inclusive tempranamente se puso en ventaja por intermedio de Ilan Liani, “El Gran Capitán”.
Esta vez y como en el partido anterior, apareció en escena otro rival: el nerviosismo. Así fue que luego de un descuido defensivo Scholem empató el partido. El primer tiempo finalizó 1 a 1.
En la segunda etapa los Celestes llegaron en varias ocasiones al arco rival y estuvieron muy cerca de desnivelar. El no poder hacerlo permitió a la visita jugar con la desesperación de quien debía ganar.
Cerca de los 20 minutos el árbitro sancionó un claro penal para los de Pilar, oportunidad que no desperdició Nicolás Melamud, para convertir el 2 a 1. El resto del encuentro se jugó en terreno de Hebraica que a esa altura estaba con 10 jugadores por la expulsión de Matías Benenzon. Aun así, el resultado no estuvo cerca de modificarse.
El pitazo final desató la emoción contenida del buen DT Claudio Casares al igual que la de sus dirigidos que vieron el fruto del esfuerzo de todo el año, dibujado en las sonrisas de alegría que iluminaban la clásica vuelta olímpica. Fuegos de artificio, champagne al cielo, fotos, globos y redoblantes adornaron el cuadro que la parcialidad de Pilar pintó con su linda y numerosa presencia.

Por Alberto Zaifrani.

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