martes, 22 de noviembre de 2011

Con la frente en alto


El Club Náutico Hacoaj se despidió del campeonato de cestoball tras ser derrotado por Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque en el tercer partido de la semifinal. En un encuentro donde se jugaba más que un partido, GEVP fue el ganador y pasó a la final contra Ciudad de Buenos Aires.

Las jugadoras de Náutico entraron a la cancha decididas, con toda la fuerza y unión que las caracteriza desde la formación de este equipo. A los 5 minutos del comienzo, la entrenadora de GEVP tuvo que pedir un minuto ya que Hacoaj había convertido 12 veces mientras que el suyo sólo logró hacerlo en dos ocasiones.
Pasados otros 5 minutos, el team de Tigre iba ganando por 26 puntos, y todo parecía indicar que el partido iba a ser como el primero de la serie, donde las del azul habían ganado cómodamente en su cancha. Sin embargo, la hinchada local levantó a su equipo, y el primer tiempo terminó tan solo por 12 unidades de diferencia. GEVP no quería renunciar al sueño de llegar a una final después de varios años sin lograrlo, y Hacoaj estaba decidido a buscar la oportunidad del bicampeonato.
El desgaste físico que hiceron las visitantes en el primer tiempo lo terminaron pagando en el segundo. Los goles cada vez tardaban más en llegar, y las defensas no parecían poder parar a la goleadora local. Las jugadoras de Villa del Parque se acercaron a tan solo 4 puntos promediando el complemento, ahí es cuando la hinchada comenzó a alentar a las de GEVP que escucharon a su gente y se pusieron iguales en el tanteador.
Entre el cansancio y la presión que sentían las jugadoras del Náutico, faltando 3 minutos para dar por finalizada esta semifinal, GEVP pasó al frente y no hubo retorno. A pesar de las pelotas robadas por la defensa que pudieron cambiar el rumbo del encuentro, de los casi 80 puntos a los que nos tiene acostumbrados la goleadora Romina Danziger, de las ganas de cada una de las del banco que transpiraban como si estuvieran adentro, de la ilusión de la hinchada que trataba de hacerse escuchar entre bombos o cornetas de las locales, a pesar de todo, se perdió. GEVP pasó a la final ganando por 144 - 137, y Hacoaj se quedó sin la posibilidad del bicampeonato.
Siempre traté de no escribir emociones en las notas que escribo, contarlas en tercera persona como si yo no hubiese jugado. Pero hoy necesito hablarles desde la jugadora que soy. Dejé pasar unos días para que no sea la angustia y la bronca la que hablara en la nota. Quise contarles primero la cronología del partido para luego decirles lo que siento de este equipo.
Ser parte de este Hacoaj es un orgullo. Cada una de las jugadoras dejó todo adentro de la cancha, y soñaba con volver a sacar a este equipo campeón. Lamentablemente no siempre alcanza con poner huevo y corazón para ganar un encuentro, y como dijo el preparador físico, Valter García Bayer, todavía falta mucho trabajo para conseguir mejores cosas. Pero no conozco muchos grupos que pueden retirarse de una derrota aplaudidos por su gente y por la ajena. Hacoaj se despidió de la Copa con la frente en alto, y a pesar de la angustia que siento por no haber cumplido con el objetivo, estoy sumamente orgullosa y agradecida por el equipo que tengo.

Formación: Paula Bonessi, Estefania Izrael, Carolina Stein, Micaela Braver, Verónica Dziencielsky, Romina Danziger, Andrea Luchansky, Ana Laura Ferraris, Melina Kaler, Solange Berestovoy, Gimena Carballo, Carla Pascual.
Entrenadora: Gabriela Stolovitsky.
Preparador Físico: Valter García Bayer.

Por Melina Kaler.

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